Conoce un Poquiito de MI :D

miércoles, 31 de julio de 2013

domingo, 28 de julio de 2013




Cap. 7: el regreso no siempre es bueno.

(12 de septiembre narrado desde la vista de Melanie)

-¡no me podes negar verlo!- grite. Estaba en Brasilia, en Brasil. Peleando con mí hermano. Todo este tiempo que ha pasado no me he sacado a Niall de la cabeza.

-no lo veras y punto ¡arruinarías todo! Es demasiado tarde para verlo. – desapareció

Me daba rabia, quería verlo, pero me lastimaría, a mí y a él. Además estoy cuidando de una niña Virginia, está sufriendo ataques del corazón y yo siempre tengo que estar con ella. Claro que no me ve. No tengo que cometer el mismo error que antes.

Esa noche la niña tuvo otro ataque. Realmente ya me canse de siempre lo mismo. Está sufriendo ¿por qué no me dejan en paz y a ella también?

Salí afuera del hospital, tantos enfermos me daban un no sé qué, que me partía el corazón.

-quiero verte. No sabes cómo te extraño.- le dije a la nada. No había nadie alrededor, y tampoco me importaba. Estaba en todo sentido, sola. Tal y como empecé en Mullingar.

-¡sal! ¡Lárgate!- escuche una voz de una chico a lo lejos.

-pero, por favor, no estaba haciendo nada. Es todo un mal entendido. ¡Por favor! ¡Perdóname!- un chico perseguía a esta desesperado.

-no ya esta… ¡no insistas!

-pero.- se paro y bajo la cabeza. – Te amo.- susurro y eso hizo parar a la chica. Esta se dio vuelva con 
lastima para ver al chico, pero este estaba arrodillado.

-sabes que mis sentimientos no han cambiado.- dijo la chica acercándose.

-tú eres todo… no se qué haría sin vos. ¡Perdóname! Ya te he dicho, no he hecho nada. Ella me beso. 
Además es una zorra, y no me gusta…- sonó completamente sincero… a lo que ella respondió con un beso.

Los dos se levantaron y se abrazaron. Yo mientras, llorando emotivamente en la puerta del hospital.
Que me pasa. Nunca he llorado desde que nací. Esto no puede estar pasándome. No a mí.

-¿me amas tanto como yo a ti?- escuche cuando una de las infinitas lagrimas cayo.

-temo que te amo mas- sonrió la chica poniendo sus brazos en el cuellos del chico.

-mentirosa. Yo te amo mas.- dijo sonriendo este dándole otro profundo beso. Ahora si estoy derrumbada completamente.

Volví a la sala en donde estaba Virginia. La estaban reanimando. Tratando que vuelva al sufrimiento en otras palabras.

-que ni se te atreva.- conocí la voz al instante. Mi hermano insoportable como papa.- vi como la mirabas, tienes una misión, tienes que estar orgullosa de ella. Tienes que ayudarla.

-Cas… en cerio. Está sufriendo, ¿Por qué no se dan cuenta? – suspiro. Ya sabía que era cierto.

-no es que yo no me diera cuenta. Papa me mando…

-papa ya no es jefe de nadie. Se “retiro” según  él. –

-pero…

-pero nada. Tengo razón, quieras o no. Tú no eres el hijo mayor, tú no decides por él. Tú no eres el.- dije casi susurrando. Este desapareció como todas las veces desde que me dejo aquí.

El ruido de la maquina que se conectaba al corazón de Virginia empezó a sonar. Y médicos, otra vez, entraron a la sala.

Esta vez no la ayude. Deje que sea libre. Que muriera en otras palabras.
2 de la mañana. Estaba cansada de andar. Tenía decidido hacer ese viaje. Aunque me matase valía la pena. 

 Era su cumpleaños una fecha muy importante para mí
“que piensen lo que quieran de mi. Que me hagan lo que quieran. Pero quiero verlo”- repetía una y otra vez en mi cabeza.  

-y si fallo. Otra vez- pensé cuando estaba preparada para teletransportarme – no. No voy…

-o si que lo harás- dijo una voz.  No era mi hermano.  Era… Crowley uno de los pocos demonios asociados con Lucifer. Este está especializado en torturar. Y me viene ahora el miedo.

-no te irás sin antes decirme si te puedo acompañar.- dijo y en un abrir y cerrar de ojos, ya estaba en su habitación, agarrada por los brazos y las piernas.

-ahora, empecemos con la función, ¿no? No quiero hacer esperar a mi público.- agrego con una sonrisa maliciosa y frívola, tal y como él lo es. De la nada apareció un cuchillo,  el mismo de siempre. Ese con el que maltratan hasta demonios que no quieren matar.

-vamos ahora si… primera pregunta… ¿Dónde está el guerrero? – sonrió.

No abrí la boca. Solo me limite a respirar.

-no quieres hablar... perfecto – clavo el cuchillo en mi pansa. Ahora un grito de dolor salió de mi boca, el dolor agudo y encima el no cesaba. Sentí como que dibujaba algo. No mire. Tampoco pude.

-segunda pregunta… espero que con esta hables… ¿Quién tiene la espada de Gabriel?- Gabriel es otro ángel. Este fue el encargado de matar al Lucifer, pero este se adelanto y mato a Gabriel primero. La espada, la única que hace efecto en Lucifer está guardada. Solo yo sé donde esta, y se me está complicando.

 Abrió los ojos al ver que no respondía. Clavo su cuchillo de nuevo e hizo otro dibujo. Este dolió más, y un llanto me invadió completamente. Un grito salió de mi boca, haciendo saber que me dolía.

-responde. De esta no sales. – se pauso.- ¿Dónde está la espada de Gabriel? Sos la que la escondió, así que decímelo por los buenas- la cercanía era mínima. Su nariz rozaba la mía, y su cuchillo rodeaba todo el contorno de mi cara.

El llanto se profundizaba, el cuchillo ya lo tenía clavado en mi estomago de nuevo.

-responde. – repitió.

No quedaba otra alternativa, tenía que salir de ahí ahora mismo.

-…n…- suspire profundamente.- n… no…- tartamudee y desaparecí de ahí al instante.

(13 de septiembre a las 7 de la tarde)

Estoy en Madrid, ya, ya casi llego. Me he recorrido el mundo entero, y me está matando. La sangre no cesa. Me debilite más de lo deseado.
Solo son unos miles de kilómetros más. Solo eso.

Habrán pasado horas, no lo sé, pero me doy cuenta por que el sol no está, y la oscuridad de la noche está cubriendo todo el cielo. Ya estoy en Mullingar.

Caí en el piso y mi dolor se izo saber ya que gemí de dolor.

-ay… dios…- mi estomago me dolía demasiado, creo que había más sangre fuera que dentro de mi cuerpo.

Vi como se acercaba alguien, por la cabellera rubia, pude saber que era Niall. Al verme se puso pálido. Me agarro en sus brazos y me sostuvo con cuidado, creyendo que me desmoronaría. Aunque crean, no soy muy fuerte.

-fe…- trate de decir. Mis palabras se trataban en la punta de la lengua. Estaba tiritando, de miedo, tristeza, dolor. Todo, menos de frio. Lagrimas empezaron a caer. – feliz… cumpleaños- dije apenas en un susurro, pero él lo escucho.

Soñé en que veía a papa. Esta vez, como gobernante del cielo. El dolor, la enfermedad, el sufrimiento, todo reinaba la tierra, nadie era feliz. Niall era el único que disfrutaba. Eso fue lo que me hizo querer despertarme.
No podía.

martes, 9 de julio de 2013

sdssdds

OSEAAAA ESO NO ME LO PERDI NIIII A PALO JEJEJEJ QUE PEDASO DE IDIOTA YO JEJEJE

VIOOLABLES SDSDSDASD

QUE MONIITO OWWWWWWWWW

QUE CULITOS JEEJJEJE

LA PARTE PREFERIDA DE MI AMIIGIA CLARIITA JEJEJE


Comoquieres: Hola

 bombonaso hermoso ss lo mejor
Owwwwwwwwwwwww como te amo Julian serrano ss un TIERNO   en ALIADOSSSSSSS FRANCO :) QUE PEDOFIILA YO JEJE SS MIO PENDEJO HERMSO SS MI PLATONIKO ....

Hola





que boniito qe es ♥



 locoooooooooooooo zzz wue bonito que ss